Por Anahí Valdez
Las práctica que distribuir drogas a través de dulces sigue siendo utilizada por parte de los narcomenudistas, sobre todo en municipios como Tehuacán y Puebla, donde se identificó su consumo, principalmente en inmediaciones de centros escolares.
La alerta fue hecha por parte del secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, quien precisó que al menos seis presidentes municipales han reportado este modus operandi, y por lo consiguiente, solicitaron apoyo.
A pesar de la incidencia se concentra en la capital, el reporte también apunta hacia los municipios de Tulcingo, Coronango, San Andrés y San Pedro Cholula, cuyos ayuntamientos recurrieron al Estado para inhibir la venta de estupefacientes.
“Siguen usando las golosinas, que es la forma más fácil de llegar a los niños y desafortunadamente algunas son muy adictivas; entonces ese es el problema que tenemos y en el que tenemos que trabajar”, mencionó.
Los principales puntos de distribución son tianguis o mercados cercanos a las escuelas, en los cuales se comercializa especialmente con metanfetaminas y cristal.
Ante esto, el funcionario estatal aseguró que no es posible aplicar el operativo mochila para identificar el ingreso de estas sustancias a las aulas por considerarse violatorio a la privacidad de los menores.
Por ello se trabaja en una alternativa de la mano de Secretaría de Educación Pública (SEP) para poder revisar al alumnado, sumado a las detención que ha hecho Seguridad.
Hizo énfasis en que fabricación de drogas sintéticas se han convertido en una actividad menos complicada de lo que se cree, en el que un solo laboratorio puede producir una cantidad importante de estéis mismos.
Recordó que en 2025, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ubicó y desmanteló dos narcolaboratorios en Puebla; sin embargo, se mantendrán los operativos en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).











