Por Luis Camacho
El Ayuntamiento de Puebla suma la instalación de 26 relojes digitales proyectados en el municipio, los cuales no solo indican la hora, sino que funcionan como estaciones tecnológicas de conectividad y seguridad ciudadana.
Sin embargo, el proyecto de las 40 estructuras metálicas impulsado por la administración municipal y la empresa Global no está garantizado a largo plazo, ya que no generan derechos reales ni de posesión sobre la vía pública.
En ese sentido, a pesar de que los relojes digitales lucirán dotados con tecnología de alto impacto social como cámaras de vigilancia, botones de pánico y conexión Wi-Fi, la normativa municipal establece que las licencias otorgadas son de carácter estrictamente temporal.
El marco legal que sustenta el proyecto, basado en el Coremun y el Reglamento Interior de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, establece condiciones muy específicas para los dispositivos.
Las licencias pueden ser retiradas por la autoridad municipal en cualquier momento si así se requiere, toda vez que los permisos se otorgaron bajo la condición estricta de no obstaculizar el paso libre, seguro y expedito de los peatones ni interrumpir los servicios públicos.
De acuerdo con el documento, la empresa Global aceptó sin restricciones la posibilidad de que, a mediano plazo, se le instruya el retiro definitivo de la infraestructura si las circunstancias lo ameritan.
El proyecto de modernización urbana cobró impulso tras la solicitud presentada en enero de 2026 y la obtención de las licencias de obra menor y uso de vía, para posteriormente, un convenio firmado el pasado 31 de agosto permitió integrar los botones de pánico y la conectividad a la red.
A pesar de las ventajas tecnológicas y de seguridad que estos tótems aportan a la ciudadanía, la administración mantiene el control absoluto sobre el espacio público, condicionando la permanencia de los relojes al cumplimiento de la normatividad vigente.
Asimismo, el Ayuntamiento reveló que la elección de la empresa Global fue respaldada por su experiencia en el sector publicitario por lo que enfatizó que la dotación de estas herramientas no representa ninguna inversión económica para el municipio.











