Por Luis Camacho
Ante la celebración del tradicional Grito de Independencia, el Gobierno de la Ciudad implementó un operativo especial a cargo del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL) con cuadrillas prioritarias en el primer cuadro de la capital.
Sin embargo, la logística municipal enfrenta un contratiempo crítico en las calles toda vez que los contenedores soterrados se encuentran fuera de servicio y las papeleras urbanas presentan daños severos por actos de vandalismo.
A pocas horas de que miles de familias poblanas y visitantes se den cita en el Zócalo para conmemorar las fiestas patrias, la infraestructura disponible para el manejo de residuos sólidos en la vía pública luce comprometida, generando incertidumbre sobre el control de la basura durante y después del evento masivo.
Mientras que el Ayuntamiento de Puebla anunció que las cuadrillas de limpia redoblarán esfuerzos y mantendrán guardias continuas para retirar los desechos generados por la verbena popular, la realidad en Zócalo muestra un panorama distinto.
Como parte de los protocolos de seguridad y logística para fechas festivas, los puntos de depósito subterráneo fueron inhabilitados temporalmente, dejando a vecinos y comerciantes sin su opción habitual de desfogue.
En tanto que los cestos y papeleras instalados en los al rededores del Zócalo registran estructuras rotas o desprendidas, lo que limita drásticamente su capacidad para recibir desperdicios menores como envolturas, vasos o plásticos.
Ante el cierre de contenedores, el OOSL habilitó de manera emergente puntos alternos de recolección así como los horarios habituales sin modificar este 15 y 16 de septiembre, no obstante, la difusión de esta medida ha sido limitada entre los asistentes eventuales.
Las autoridades municipales han exhortado a la población a portar una bolsa reutilizable o conservar sus residuos particulares hasta encontrar los puntos oficiales de acoplamiento habilitados temporalmente.











