El organismo advirtió que persisten carencias de medicamentos, equipo y ambulancias en comunidades indígenas.
Por Patricia Rayón
La Recomendación 27/2026 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por la muerte de Odilia Cuello Márquez, mujer indígena náhuatl que falleció en marzo de 2025 en el Hospital de la Mujer y Neonatología de Tehuacán, representa un avance, pero resulta insuficiente para dimensionar las carencias que enfrentan las comunidades indígenas para acceder a servicios de salud, consideró José Luis Leiva Machuca, dirigente de Masip Cempa MN.
La resolución de la CNDH documentó vulneraciones a derechos relacionados con la protección de la salud, la vida y el interés superior de la niñez, además de establecer una serie de medidas para esclarecer lo ocurrido durante la atención médica de Odilia.
Sin embargo, José Luis Leiva señaló que la recomendación no profundiza suficientemente en las condiciones estructurales de los servicios médicos que reciben habitantes de comunidades indígenas de la región de Tehuacán y la Sierra Negra.
Entre las principales deficiencias mencionó falta de medicamentos e insumos, problemas de infraestructura, equipo médico fuera de funcionamiento, insuficiencia de ambulancias y falta de combustible para realizar traslados de pacientes.
De acuerdo con el dirigente, algunas de estas condiciones estuvieron presentes durante la atención que recibió Odilia, por lo que consideró que debieron formar parte de un análisis más amplio sobre las circunstancias que rodearon el caso.
También señaló la existencia de problemas específicos en la atención de mujeres indígenas que hablan náhuatl, entre ellos presuntos malos tratos y barreras de comunicación con el personal de salud. Esta situación, explicó, puede dificultar que las pacientes describan sus padecimientos, conozcan con claridad su diagnóstico o comprendan las indicaciones médicas.
Revisarán centros de salud de comunidades indígenas
Ante las deficiencias denunciadas, organizaciones participaron en una mesa de trabajo con representantes de la Secretaría de Salud y del IMSS-Bienestar, tanto del ámbito estatal como federal, en la que se acordó realizar recorridos conjuntos para verificar directamente las condiciones en las que operan diferentes unidades médicas.
Las inspecciones contemplan la participación de autoridades federales y estatales, así como representantes de organizaciones y comunidades con el objetivo de contrastar las condiciones reales de los centros de salud con los reportes administrativos y detectar sus principales necesidades.
Entre las primeras localidades contempladas para estas revisiones se encuentran Coxcatlán, Zoquitlán, Alcomunga, Tepeyahualco, San Francisco Xitlama, Coyomeapan y San Gabriel Chilac, además de unidades localizadas en la zona de San Sebastián Tlacotepec de Díaz.
Aunque todavía no existe una fecha definitiva, las organizaciones estiman que los primeros recorridos podrían comenzar a partir del 8 de septiembre. Posteriormente buscarán realizar nuevas visitas para comprobar si las deficiencias encontradas fueron atendidas por las autoridades.
José Luis Leiva cuestionó además que algunos informes administrativos sobre las unidades médicas no coincidan, desde su perspectiva, con las condiciones que enfrentan diariamente los pacientes. Como ejemplo mencionó el Centro de Salud de San Gabriel Chilac, donde aseguró que persisten carencias de materiales básicos e insumos médicos.
Las organizaciones buscan que las revisiones no se limiten únicamente a identificar las deficiencias, sino que exista un seguimiento para comprobar que las autoridades corrijan las carencias detectadas y mejoren la atención médica en las comunidades indígenas de la región.










