Por Jesús Ramos
Les valen pepinos a los partidos políticos lo que sus críticos piensen y escriban respecto a sus candidatos. Pese a ello, la pregunta va, ¿seguirán apostando en 2027 por caciques regionales y potenciales delincuentes para incrementar su cuota de votos?
Puebla tiene un mosaico político que debería avergonzar al sistema de partidos locales. Siete alcaldes han sido detenidos entre el 2025 y 2026 por haberse disfrazados de ciudadanos honestos. Cuatro son de Movimiento Ciudadano y tres los reparten el Partido del Trabajo y Morena.
Las acusaciones van desde delitos contra la salud, cohecho, secuestro, crímenes, extorsión, robo, abuso sexual y otra gama de infamias. Además, la Secretaria de Seguridad y Fiscalía confirmaron que más de cinco tienen carpetas abiertas y son investigados por nexos con organizaciones criminales.
Aunque no revelaron nombres se sabe que son municipios donde fueron detenidos mandos policiacos, Atlixco, Jopala, Tepatlán, Chietla, Tehuitzingo y Chila de la Sal, incluya también Oriental. El problema como se ve no termina con los alcaldes tras las rejas, faltan más por poner ahí.
¿Reincidirá MC o ya aprendió? Porque casi la mitad de sus presidentes municipales terminaron detenidos. Jopala es otro caso suyo, el edil Fabio Becerra quedó comprometido con la detención de su director de seguridad acusado de ser protector criminal por el hallazgo de un narcolaboratorio en su jurisdicción regional.
¿Puede MC presentarse ante los poblanos en 2027 diciendo que todo fue una casualidad? ¿Puede sostener que no sabía quiénes eran sus candidatos? ¿O volverá a buscar al cacique y al malayerba que tiene dinero, operadores y capacidad para movilizar gente el día de la elección?
Morena posee todavía menos margen para guardar silencio. Tres de los siete alcaldes detenidos llegaron al puesto bajo sus siglas y las del PT, su aliado político, sin embargo, se llena la boca de transformación, humanismo, honestidad y combate a la corrupción, cuando lo que tendría que hacer sería explicar quién postuló a esos criminales.
Peor tantito el PT, Liz Sánchez, debería responder una pregunta todavía más concisa, ¿seguirá prestando sus siglas y fichando a personajes regionales solamente porque tienen control territorial como el edil de Cuautempan Gerardo Cortés Caballero?
La elección de 2027 será la prueba para ellos, pero también para el PSI, PAN, PRI y el resto de los partidos mini que se las gastan de la misma manera. Se verá si el antidoping y los filtros de seguridad partidista en la selección de candidatos fueron reales.
Los partidos no sólo son responsables de ganar elecciones, lo son de verificar a quién ponen en las boletas. Si el año entrante aparecen los mismos caciques regionales y los mismos presuntos criminales ya no será sorpresa la suya, será complicidad.











