Por Redacción
Madres Buscadoras de Chiapas localizaron restos óseos calcinados en la reserva federal Villa de Allende, en Berriozábal, y en el rancho El Cedro, en Pujiltic, hallazgos que refuerzan las denuncias del colectivo sobre la existencia de múltiples posibles fosas clandestinas e incluso posibles campos de exterminio.
La propia colectiva sostiene que en Chiapas podría haber más de 3 mil personas desaparecidas, aunque las cifras oficiales se mueven entre 1,800 y 1,900 casos. Según las buscadoras, muchas familias no denuncian por miedo.
En Berriozábal, las madres llegaron a la cima de la montaña de la reserva Villa de Allende y encontraron osamentas humanas quemadas con al menos un año de antigüedad, esparcidas sobre tierra negra.











