Por Anahí Valdez
El gobierno de Puebla realiza una evaluación a la infraestructura penitenciaria de la entidad para determinar el posible cierre o la reubicación de recintos municipales, tras las observaciones formuladas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
El secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, confirmó que el diagnóstico abarca la totalidad de los centros de internamiento, como en el caso del que se encuentra en Acatlán de Osorio.
«Está terminando un diagnóstico en todos los penales. Va a haber reajustes y a lo mejor valorar si algunos son cerrados y reubicados», señaló.
Resultados del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria
De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP), la CNDH asignó a Puebla una calificación promedio de 5.10 en una escala de 0 a 10. Las deficiencias identificadas en 14 de los 16 centros evaluados incluyen:
- Insuficiencia en los servicios de salud.
- Déficit de personal de custodia y seguridad.
- Carencia de protocolos para la prevención de actos de violencia.
Entre los peores evaluados se encuentra el de Acatlán de Osorio con una calificación de 3.42, Huejotzingo con 3.84, Libres con 4.58, Huauchinango con 4.69, Xicotepec con 4.74 y Tehuacán con 4.89.
Ante los incidentes y evasiones registrados en recintos como el de San Pedro Cholula, el secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, planteó que la dependencia a su cargo asuma la administración de los 11 centros de internamiento municipal en la entidad.
Bajo el esquema proyectado, el Ejecutivo estatal tomaría el control operativo y de seguridad de los penales, mientras que los ayuntamientos mantendrían la cobertura de los costos operativos, servicios e integración de nóminas.











