Por Luis Camacho
Entre el deterioro de la infraestructura energética y la inestabilidad propia del terreno, las autoridades municipales han puesto bajo la lupa más de 140 zonas de alta vulnerabilidad, concentradas principalmente en la periferia y las Juntas Auxiliares de la ciudad.
De acuerdo con la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, la mayor preocupación recae en la red de conducción toda vez que se han identificado 105 puntos críticos en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
A esto se suma la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con 92 sitios de riesgo ubicados en derechos de vía, incrementando la fragilidad social ante cualquier incidente eléctrico o estructural.
La titular de la dependencia, Karina Romero, advirtió que el peligro no solo es industrial, sino natural. El monitoreo preventivo ha detectado 44 sitios con alta susceptibilidad a deslizamientos de tierra.
Sin embargo, indicó que esta cifra podría aumentar ya que las brigadas de la Dirección de Gestión de Riesgos continúan realizando evaluaciones técnicas en laderas y zonas de sedimentación.
Para mitigar estas amenazas, recordó que el Ayuntamiento de Puebla anunció una inversión de 3 millones de pesos para finalizar la actualización del Atlas de Riesgos este año, documento tendrá dos innovaciones clave.
En ese sentido indicó que se integrarán encuestas directas realizadas a los vecinos de las Juntas Auxiliares para identificar riesgos que no siempre son visibles en mapas satelitales.
Asimismo, informó que se renovará estrictamente cada cuatro años, eliminando las actualizaciones parciales o intermedias para garantizar una planeación urbana más sólida y coherente.











