La diligencia ocurrirá a pocos días de que el expolicía Alejandro Rocha recuperó su libertad tras cumplir su sentencia por el delito de tortura contra la periodista.
Por Patricia Rayón
A 21 años de la detención y tortura de Lydia Cacho, el exgobernador de Puebla Mario Marín Torres tendrá una audiencia en Quintana Roo, como parte del proceso penal relacionado con los hechos que la periodista denunció después de la publicación de su libro Los demonios del Edén.
La periodista informó mediante un mensaje difundido por Artículo 19, que acudirá a los juzgados el próximo martes 20 de octubre acompañada de sus abogados y señaló que espera que la diligencia permita avanzar hacia una sentencia contra el exmandatario poblano.
El proceso, de acuerdo con lo difundido por Lydia Cacho y su equipo de acompañamiento, lleva dos décadas y está relacionado con las acusaciones de tortura cometida en su contra.
Lydia Cacho explicó que el juicio no representa únicamente una disputa personal, sino una causa relacionada con las víctimas de explotación sexual y con la libertad de expresión.
La periodista también recordó que su padre murió el 23 de febrero de 2026 sin haber presenciado una sentencia contra Mario Marín, por lo que la audiencia del 20 de octubre marcará un nuevo capítulo en un proceso judicial.
¿Cómo ocurrió la detención y tortura de Lydia Cacho?
El caso comenzó después de que Lydia Cacho publicó en 2005 Los demonios del Edén, investigación en la que documentó una presunta red de explotación sexual infantil con vínculos empresariales y políticos.
Tras la publicación, el empresario Kamel Nacif presentó una denuncia contra la periodista y, el 16 de diciembre de ese año, agentes de la entonces Policía Judicial de Puebla la detuvieron en Cancún y la trasladaron por carretera hasta Puebla.
Durante el traslado, que se prolongó por alrededor de 20 horas, Lydia Cacho denunció haber sido incomunicada, amenazada y víctima de violencia física, psicológica y sexual, y acusó a Mario Marín como responsable de haber ordenado su persecución y tortura para intentar silenciarla por el contenido de su investigación.
En 2006, la difusión de una llamada telefónica entre Mario Marín y Kamel Nacif convirtió el caso en un escándalo nacional y dio origen al apodo de “góber precioso” con el que se identificó posteriormente al exmandatario.
La conversación también derivó en una investigación de la entonces Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre los hechos.
Para 2018, el Comité de Derechos Humanos de la ONU determinó que la detención de Lydia Cacho fue arbitraria y concluyó que el Estado mexicano había violado sus derechos a la libertad personal, integridad, protección contra la tortura y libertad de expresión.
En 2019, el Estado mexicano ofreció una disculpa pública a la periodista y posteriormente se giraron órdenes de aprehensión contra Mario Marín y otros señalados.
El exgobernador permanece actualmente recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, después de que una medida de prisión domiciliaria obtenida en 2024 fuera revocada.
La próxima audiencia ocurrirá a pocos días de la liberación de Alejandro Rocha Laureano, excomandante de la Policía Judicial de Puebla, quien fue condenado por tortura contra Lydia Cacho y recuperó su libertad tras cumplir la totalidad de su pena.











