Por Luis Camacho
A pesar de que el Ayuntamiento ha logrado ubicar puntos de venta de celulares robados, la ausencia de un sustento jurídico formal por parte de las víctimas impide que los responsables enfrenten consecuencias penales.
Así lo sentenció el titular de la Secretaría de Gobernación, Franco Rodríguez, quien reconoció que esta omisión ciudadana se ha convertido en el principal obstáculo para limpiar zonas críticas como la Plaza de la Tecnología y diversas áreas del Centro Histórico.
De acuerdo con el funcionario municipal, aunque la dependencia interviene en locales señalados, las acciones suelen quedarse en el terreno de lo administrativo.
Explicó que al no existir una denuncia ratificada, el Ayuntamiento solo puede proceder con clausuras por falta de regularización de los inmuebles, dejando de lado la persecución del delito compra-venta de objetos robados.
El secretario ejemplificó esta problemática con un operativo reciente en la 25 Poniente donde gracias al reporte de una víctima que rastreó su teléfono celular mediante GPS, se logró ubicar un centro de reparación.
Sin embargo, informó que para cuando se ejecutó la inspección y clausura, el dispositivo ya no estaba en el sitio, por lo que el objeto del delito ni una querella formal, el Ayuntamiento se vio imposibilitado para iniciar acciones legales más severas.
Franco Rodríguez subrayó que la Secretaría de Gobernación mantiene presencia en puntos estratégicos y en la vía pública para inhibir estas prácticas, por lo que exhortó a formalizar la denuncia ante el Ministerio Público.
“Desafortunadamente no hay ratificación de las propias denuncias. Lo que sí hemos es intervenido en un par de locales donde, obviamente por la propia señal del GPS de los propios, se han clausurado”, mencionó.











