Por Redacción
Irán intenta alcanzar un acuerdo nuclear provisional con Estados Unidos para obtener alivio económico y estabilizar su situación interna, sin ceder puntos clave en su programa atómico.
Esta estrategia, habitual en la dirigencia iraní, apunta a resistir la presión externa y mantener las negociaciones nucleares abiertas, evitando compromisos irreversibles.
La República Islámica utiliza el método de absorber presiones y mantener su postura nuclear intacta mientras explora vías de negociación.
En esta ocasión el interés responde a necesidades inmediatas: el deterioro económico y el incremento de riesgos internos han generado preocupación en el liderazgo, que busca evitar un agravamiento de la crisis social.











