Por Luis Camacho
Al cierre del primer bimestre de 2026, las arcas municipales registraron una recaudación de 43 millones 736 mil pesos, producto exclusivamente de las faltas, omisiones y errores de los habitantes de la capital.
Esta cifra se traduce en un promedio de 741 mil pesos diarios que ingresan a la Tesorería Municipal debido al incumplimiento de las normas vigentes, convirtiéndose en una fuente de ingresos constante y millonaria al Ayuntamiento de Puebla.
El regidor Francisco Javier Ayala Gutiérrez, presidente de la Comisión de Patrimonio y Hacienda Pública Municipal, desglosó que este monto no es producto de una estrategia fiscal agresiva, sino del comportamiento de la propia ciudadanía.
Explicó que los principales conceptos que inflaron la cuenta pública entre enero y febrero incluyen desde recargos por el pago extemporáneo del Predial y el servicio de recolección de basura hasta infracciones de tránsito y la persistente invasión de ciclovías.
Ayala Gutiérrez indicó que el reporte de Hacienda Municipal no solo castiga al ciudadano, pues subrayó que el rubro de sanciones también contempla penalizaciones económicas para servidores públicos.
Sin embargo, en el corte presentado a febrero de 2026, no se especificó si algún funcionario fue multado en este periodo o si la totalidad de los 43.7 millones de pesos provino únicamente de los particulares.
Señaló que falta de cultura vial, la morosidad y el incumplimiento de normas de seguridad básica en negocios se han convertido en una factura que los poblanos pagan por no seguir las reglas.
En ese sentido, el regidor del Partido del Trabajo reiteró que estos ingresos obedecen a faltas u omisiones cometidas por la ciudadanía, afirmando que la disciplina administrativa tiene un costo para quien no la sigue.











