Por Anahí Valdez
La exalcaldesa de Acatlán de Osorio, Puebla, Guadalupe Lucero Bárcenas, rechazó los señalamientos del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, quien la acusó de mantener presuntos vínculos con células delictivas durante su gestión al frente del municipio.
A través de un comunicado difundido este miércoles, la exfuncionaria negó que la disminución de los índices delictivos en la carretera federal 190, tramo Acatlán de Osorio-Huajuapan de León, responda a la conclusión de su mandato, como afirmó el mandatario oaxaqueño el 29 de septiembre durante su conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.
Bárcenas sostuvo que durante su administración la seguridad pública municipal estuvo a cargo de la Secretaría de Marina y del Gobierno del Estado de Puebla, por lo que rechazó que su gobierno haya tenido control operativo sobre las corporaciones o haya brindado protección a grupos criminales.
«La delincuencia organizada no operó a mi favor, operó en mi contra», declaró en el documento.
Como antecedente, citó una serie de hechos que, afirmó, documentan que fue víctima de la violencia en la región: amenazas de muerte en su contra y en contra de su familia, la parálisis del Cabildo municipal registrada desde junio de 2026, y un atentado con artefacto explosivo en su domicilio particular. Aseguró que todos estos hechos fueron denunciados ante las autoridades correspondientes.
La exalcaldesa solicitó al gobernador oaxaqueño revisar las fuentes de información en las que basó sus declaraciones, al señalar que estas podrían contener datos defectuosos o sesgados.
El pronunciamiento responde a las declaraciones de Jara Cruz, quien afirmó que su gobierno informó en diversas ocasiones al gobierno de Puebla sobre la presunta colusión de la entonces presidenta municipal con grupos delictivos regionales, entre ellos «Los Rojos», que operan en la franja limítrofe entre ambas entidades.
El gobernador aseguró que transportistas y comerciantes que se desplazan de Puebla hacia Huajuapan de León y Mariscala de Juárez eran víctimas sistemáticas de extorsión, asalto y despojo de mercancía, y sostuvo que tras la salida de Bárcenas esos delitos disminuyeron de forma notable.
Bárcenas, emanada de Morena, presentó su renuncia voluntaria, definitiva e irrevocable el 8 de septiembre de 2026, junto con ocho integrantes del cabildo, en medio de un procedimiento de revocación de mandato iniciado por el Congreso de Puebla por ingobernabilidad.
Previamente, la exfuncionaria había atribuido su salida a presiones del grupo delictivo «Los Rojos» y había responsabilizado a su presunto líder, Pedro Flores Romero, alias «El Pelle», de cualquier daño contra ella o su familia. Por su parte, regidores la acusaron de malversación del presupuesto, falta de transparencia y aumento de la inseguridad en el municipio.
El municipio quedó bajo la administración de un Concejo Municipal encabezado por Ciro Gavilán Domínguez.
Hasta el momento, no se ha informado de la existencia de una denuncia formal o carpeta de investigación contra la exalcaldesa derivada de los señalamientos del gobernador de Oaxaca.











