Por Luis Camacho
El colectivo «Yo seré su voz», encabezado por el activista Darinel Keller, así como habitantes de la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla, exigieron el cierre definitivo del relleno sanitario de Chiltepeque.
Denunciaron que la contaminación por lixiviados ha trascendido los límites locales, convirtiéndose en una crisis ambiental de alcance regional que afecta la salud pública y los cultivos de al menos cuatro municipios.
A pesar de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya realizó una clausura parcial tras confirmar la filtración de residuos líquidos, los activistas lamentaron que esta medida es insuficiente.
Durante una manifestación concentrada a las afueras del Palacio Municipal, Keller advirtió que la filtración de líquidos tóxicos residuales ha alcanzado la presa de Valsequillo, sin embargo el problema se agrava.
En ese sentido, explicó que el agua de este embalse se utiliza para el riego de 34 mil hectáreas de cultivos en municipios como Tehuacán, Tepexi, Quecholac y Tecamachalco.
“Y la Profepa tiene una vasta cantidad de videos y pruebas que hicimos durante tres años, es que esto llega hasta Valsequillo. De Valsequillo se ocupan las aguas de los lixiviados que contaminan esas aguas y riegan 34 mil hectáreas”, mencionó.
Por su parte, vecinos de Santo Tomás Chautla rechazaron que sus movilizaciones tengan tintes partidistas, pues aseguraron que la protesta nace del miedo y la urgencia, al documentar casos graves de enfermedades en la zona.
Ante la falta de soluciones definitivas para el cierre definitivo del relleno de Chiltepeque, los afectados anunciaron que buscarán la vía legal mediante amparos para proteger su derecho humano a un medio ambiente sano.











