Por Redacción
Una excavación clandestina realizada en las afueras de Roma llevó al descubrimiento de una villa romana de más de 1,500 años de antigüedad en la localidad de Castel di Guido, a unos 19 kilómetros de la capital italiana. El hallazgo ocurrió después de que vecinos reportaran actividades sospechosas a las autoridades, quienes detectaron trabajos ilegales realizados con maquinaria pesada en un terreno gubernamental.
Arqueólogos encontraron un gran vestíbulo con atrio, una piscina central conocida como impluvium y elaborados mosaicos en blanco y negro con diseños geométricos y botánicos. También fueron localizados fragmentos de mármol, restos de esculturas y objetos decorativos que, según especialistas, pertenecieron a una familia de alto rango vinculada a la aristocracia romana y a la corte imperial.
Las autoridades italianas señalaron que la villa era desconocida hasta antes de la excavación ilegal.
Aunque parte de la estructura sufrió daños menores por el uso de herramientas y maquinaria, los expertos consideran el descubrimiento excepcional. Las investigaciones continúan y el sitio abrirá al público mediante visitas programadas mientras avanzan los trabajos arqueológicos.










