El veto de Alejandro Barroso en Tehuacán

Por Jesús Ramos

Los números de conocimiento ciudadano le sonríen en Tehuacán a Alejandro Barroso, y cómo no si es el alcalde, ningún otro aspirante a la presidencia municipal le disputa con seriedad ese terreno.

Pero las encuestas en Morena por sí solas no expiden candidaturas, Barroso lo sabe, sabe que su principal adversario no está en la calle del municipio, sino en los pasillos donde se toman las decisiones.

Su pecado original consiste en ser identificado como una posición de Ignacio Mier Velasco, y por ello las probabilidades de una reelección se antojan francamente difíciles.

Su administración tampoco ayuda demasiado, los resultados ofrecidos en seguridad, obra social y demás rubros son escuálidos, la expectativa con la que llegó al gobierno municipal tiene el sello de la incapacidad.

Esa parte Barroso sabe que podría superarla si tuviera un padrino lo suficientemente poderoso, pero al ver la desgracia en la que cayó Nacho Mier después de la interna pasada se alejó de él por conveniencia propia para salvar el pellejo frente al gobernador.

Las dificultades suyas no terminan ahí, otro frente en su complicado objetivo de reelegirse lo tiene con Olga Lucía Romero Garci-Crespo y Rosario Orozco, viuda de Barbosa, por las relaciones cercanas que este par tiene con Ariadna Montiel y la presidenta Claudia Sheinbaum.

También le juega en contra la cercanía de Marco Balseca con Alejandro Armenta. Para competirle y hacerle contrapeso político se lo puso como delegado de Gobernación en Tehuacán con amplios poderes, casi nada.

Barroso comprende su situación adversa, si por el gobernador fuera el candidato al ayuntamiento de Morena para el 2027 sería Balseca, Ariadna podría a Olga Lucía y Sheinbaum a la viuda de Barbosa, en cambio a él le pesa un titipuchal ser gente de Nacho.

En sus conversaciones de primer círculo ha dicho que si la candidatura no es suya y recae en doña Charo, Olga o Marco, incluso en algún otro de pequeñez menor, acatará la decisión del partido, pero como toda regla tiene una excepción el único al que él vetaría sería a Pedro Tepole.

Esa sería su única condición, no porque considere imposible perder su candidatura, sino porque entiende que hay derrotas políticamente administrables y otras simplemente inaceptables. Tepole le cae gordo, así de coloquial. @analisistv

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