El neopetista Carlos Martínez Amador

Por Carlos Clemente

En política, cambiar de partido parece haberse convertido en un deporte de temporada. Lo que antes se llamaba convicción ideológica, hoy se reduce a intereses y conveniencias políticas.

Carlos Martínez Amador acaba de dar otra vuelta a la puerta giratoria de la política poblana. Expriista, expanista y exdirigente estatal del PRD —partido al que llevó a la pérdida de registro en 2024—, ahora aterriza en el Partido del Trabajo con un claro objetivo: volver a gobernar Huauchinango.

La incorporación fue presumida por la senadora Liz Sánchez, quien anunció que Martínez Amador “se suma a la familia petista y al trabajo que seguimos construyendo en Huauchinango”.

El problema no es solo que un político cambie de partido. El problema aparece cuando quien pretende hacer trabajo político-partidista es, al mismo tiempo, funcionario del Gobierno del Estado.

Martínez Amador ocupa desde enero la Dirección General de Gobierno de la Secretaría de Gobernación de Puebla. Es decir, tiene una responsabilidad pública que exige tiempo completo, presencia y operación institucional.

Y ahora, además, tendrá tareas partidistas en Huauchinango, ¿en qué horario trabajará para el Gobierno del Estado y en cuál para el PT? Ojalá, Martínez Amador pueda explicarlo.

Porque una cosa es ejercer derechos políticos como ciudadano y otra muy distinta es que un funcionario público sea incorporado formalmente a las tareas de un partido mientras mantiene un cargo dentro de la administración estatal.

El doble rol del neopetista se torna más delicado ante la evidente intención electoral que alberga.

Martínez Amador ya fue presidente municipal de Huauchinango como priista. Ahora pretende regresar al mismo cargo, pero con camiseta petista. El discurso puede cambiar. La ambición política, no.

En el camino aparece además la familia. Su hija, Carla Martínez Lechuga, forma parte del comité municipal del PT.

También habrá que observar qué ocurre con los petistas que llevan años construyendo ese partido desde abajo y que ayer fueron desplazados ante la llegada del sepulturero del partido del sol azteca.

Vaya trabajo de la senadora Liz Sánchez como coordinadora del PT: construir el proyecto partidista rumbo a 2027 a partir de reciclar a políticos “chapulines”. @analisistv

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