Por Luis Camacho
A pocos días de que se destaparan las primeras aspiraciones formales rumbo al proceso electoral de 2027, distintos puntos estratégicos de Puebla capital amanecieron con una oleada de pintas en bardas que marcan el pulso de una incipiente campaña negra.
Bajo la fórmula calcada de “Si hay basura, no hay reelección. Si hay baches, no hay reelección. Si hay inseguridad, no hay reelección”, los mensajes anónimos buscan canalizar el descontento social hacia los servicios públicos y la seguridad como un ariete de presión política.
Aunque los textos plasmados en las paredes urbanas evitan señalar directamente a siglas partidistas o funcionarios específicos, la sincronía de su aparición ha encendido las alertas en los círculos de poder local.
En ese sentido, la disputa por la coordinación municipal guinda se traslado a los muros de la ciudad, utilizando la falta de servicios como una campaña negra rumbo al 2027.
El fenómeno cobró fuerza tras una serie de movimientos clave al interior de Morena por la contienda de la alcaldía, toda vez que el actual presidente municipal, Pepe Chedraui, manifestó públicamente su interés en buscar la reelección al frente del Ayuntamiento.
Por su parte, Gabriela Sánchez oficializó su separación de la administración estatal al dejar la Secretaría del Deporte para perfilarse también hacia la presidencia municipal.
A la lista se une el diputado federal Alejandro Carvajal, pues alzó la mano de manera oficial para competir en la pugna interna por la candidatura el pasado domingo 27 de septiembre.
Ante este escenario, usuarios redes sociales evalúan si se trata de una estrategia táctica de la oposición para desgastar a la administración en turno o un episodio de «fuego amigo», impulsado por la férrea pugna interna por la coordinación municipal guinda.











