Alcaldes de Morena pavimentan la derrota de la 4T del 2027

Por Jesús Ramos

Los dedos de pies y manos no alcanzan para enumerar a los presidentes municipales de Morena que están horadando el Segundo Piso de la Cuarta Transformación en el estado de Puebla.

Si ese movimiento pierde cabeceras distritales importantes en 2027 no habrá que reconocer el talento de los candidatos del PAN ni del PRI porque sus victorias las están pavimentando los ediles morenistas.

Los responsables directos tendrán nombres y apellidos, todos despachan desde palacios municipales con catálogos oficiales en colores guinda. Eso ya lo sabe el gobernador Alejandro Armenta y la lideresa Olga Lucía Romero Garci-Crespo.

El obstáculo del Segundo Piso no está afuera en la oposición. Son alcaldes y alcaldesas cuatroteístas sin resultados y sin pudor. En seguridad, un desastre. En infraestructura social, simulación. En honestidad, una tragicomedia.

Llegaron a los cargos con enormes votos de confianza, mismos que dilapidaron desde sus primeros 365 días de mandato. Sus gobiernos los tomaron por botín y no por responsabilidad.

Alejandro Barroso en Tehuacán es la nube más negra sobre el cielo de Morena. Su desempeño no sólo decepciona, avergüenza. Atlixco mira con desconfianza el futuro bajo Ariadna Ayala, las malas premoniciones son rumores en las calles.

San Pedro Cholula con Tonantzin Fernández no pide continuidad, ruega alternancia ante la ineficiencia convertida en rutina. En Texmelucan Juan Manuel Alonso ya no es soportado ni por los suyos. Zacatlán vive la misma experiencia amarga con Betty Sánchez.

La lista podría seguir como un rosario de errores. Los candidatos de Morena en 2024 resultaron pésimos arquitectos del Segundo Piso. En vez de levantar estructura, perforan los cimientos con su desempeño.

Donde debía haber esperanza hay enojo rancio y fastidio. Así no hay proyecto transformador que resista. El mejor termómetro es el ciudadano. Los ediles de Morena tienen fiebre alta de corrupción y frío absoluto de resultados.

Nada bueno se le avecina a Morena en las elecciones intermedias. Tiene tiempo de corregir. Olga Lucía Romero y el gobernador observan un estado sin presencia opositora, igual que nosotros. Pero también ven a quienes desde dentro dinamitan su movimiento, igual que nosotros. @analisistv

(Nos leemos el próximo 5 de enero, felices fiestas)

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