Por Carlos Clemente
La inseguridad hace crisis en el municipio de Acatlán de Osorio. Hoy es un auténtico foco rojo de acuerdo a cifras oficiales, situación agravada por un gobierno municipal rebasado. Le cuento.
La administración de la morenista Guadalupe Lucero Bárcenas prometió orden y seguridad. Lo que ha entregado es exactamente lo contrario. Ni la llegada del teniente de Marina Juan Alberto Domínguez a la Dirección de Seguridad Pública logró contener el crimen. Los números exhiben un fracaso rotundo.
En el primer cuatrimestre de 2026, la incidencia delictiva se disparó 49.4% respecto al mismo periodo de 2025. Un crecimiento escandaloso para un municipio que ya venía arrastrando problemas de violencia y presencia criminal.
Nomás cheque el tamaño de la crisis: el robo de vehículos aumentó 400%; los asaltos en vía pública, 300%; el despojo, 200%; las amenazas, 185%; el fraude, 166%; y los robos a negocios simplemente se duplicaron.
No se trata de ataques políticos. Son cifras oficiales de la Fiscalía de Puebla que reflejan una autoridad incapaz de contener el avance del delito en una de las regiones más delicadas de la Mixteca.
Para ilustrar cómo se agudiza la crisis, veamos 2025, el primer año de gobierno de Guadalupe Lucero Bárcenas, la inseguridad creció 16.3%. La violación aumentó 250%; el narcomenudeo, 200%; la desaparición de personas, 75%; y la violencia familiar, 40%.
Acatlán no enfrenta únicamente una crisis de seguridad. Enfrenta una crisis de gobierno.
La situación se volvió todavía más delicada por la relación sentimental entre la alcaldesa y su secretario de Seguridad. El problema no es el vínculo personal. El problema son los resultados. Mientras ambos exhiben cercanía, el municipio se hunde en violencia, miedo e impunidad.
El propio secretario de Seguridad estatal, el vicealmirante Francisco Sánchez, reconoció el problema públicamente el pasado 16 de abril, cuando confirmó haber llamado la atención al mando marino para no mezclar lo personal con lo institucional, después de evaluar los pobres resultados.
Hoy, Acatlán de Osorio es foco rojo en la Mixteca. Una región compleja por su cercanía con Guerrero y por la operación de grupos criminales que desde hace tiempo disputan territorio.
Guadalupe Lucero Bárcenas no defrauda por su romance. Defrauda por la incapacidad de su gobierno y por abandonar a los ciudadanos que le dieron la confianza y el voto esperando resultados, no excusas. @analisistv











