Por Redacción
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó este viernes a Ceuta para atender la crisis migratoria provocada por el ingreso de 60 mil personas desde Marruecos en un solo día. Autoridades locales informaron que 34 migrantes murieron, la mayoría por ahogamiento, mientras intentaban cruzar la frontera por tierra y mar.
Durante su visita, Sánchez calificó el ingreso masivo como una “violación de la integridad territorial de España” y aseguró que el gobierno utilizará todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad en el enclave. Además, anunció que buscará acelerar la expulsión de quienes ingresaron de forma irregular, pese a una reciente resolución judicial que limita las devoluciones inmediatas de migrantes llegados por vía marítima.
La crisis generó reacciones en Europa. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, propuso suspender a España del espacio Schengen, mientras que Francia reforzó los controles en su frontera con territorio español. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó la situación de “inaceptable” y afirmó que la Unión Europea mantiene coordinación con España y Marruecos para atender la emergencia.











