Tonantzin no se reelegirá, la sacan del tablero del 2027

Por Jesús Ramos

Está confirmado y el grupo en el poder puede corroborarlo, Tonantzin Fernández no se reelegirá, no porque no quiera, sino porque su nombre en el listado electoral carece de palomita para el 2027, en Cholula Morena competirá mujer, pero no ella.

El suyo es un gobierno a punto de ahogarse, patalea y bracea, sin embargo, el armentismo no la contempla por tres razones elementales. La primera, sus negativos que no son percepción, son lastre para la marca. Gobernar una ciudad con historia milenaria desde el templete de la sonrisa y simulación trajo consecuencias al movimiento.

Tonantzin convirtió el ejercicio del poder en un catálogo de desaciertos que hoy pesan más que cualquier estructura electoral, repetirla sería un suicidio político, pondría en riesgo no sólo la alcaldía, también las diputaciones local y federal.

En términos simples, su mala fama ya no sólo la alcanza a ella, salpicará a cualquiera que se le acerque en campaña, anda en tarea de revertir sus negativos visitando mercados y mostrándose en público fuera de la oficina, digamos que caminando en territorio, el problema es que los cholultecas la repudian y abuchean en sus eventos masivos, evitan su saludo.

La segunda razón es el grupo político al que pertenece. En política hay pecados imperdonables, uno de ellos es la deslealtad. Tonantzin fue puesta donde despacha por Sergio Salomón, adversario natural del armentismo rumbo al 2030.

Sabe el grupo en el poder que Fernández traicionó a la viuda de Barbosa para entregarse a la causa de Tepeaca, el problema no es que haya cambiado, sino que Armenta no olvida, y en política, la memoria es arma más filosa que cualquier discurso, de hecho, San Pedro Cholula es de los municipios más evitados por Alejandro, memorice sus giras para corroborarlo.

La tercera razón es su narrativa rota, se puede gobernar mal, pero no mentir tan evidentemente. Tonantzin construyó un discurso de sencillez republicana y honestidad, mismo que en la calle se volvió chiste local, pues los cholultecas distinguieron su conducción y voracidad, y al percatarse de ambas cosas dispararon al cielo sus negativos.

Es simple la ecuación, negativos altos, lealtades equivocadas y discurso falso, resultado, salida inevitable. En el fondo, lo de Cholula no es un caso aislado, es retrato de una generación de políticos barbosistas que creyó que bastaba con repetir consignas morenistas para eternizarse. @analisistv

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