Por Luis Camacho
Mientras los equipos de emergencia lograron el rescate de una veintena de vehículos atrapados en un estacionamiento subterráneo, a unos metros de distancia, brigadas de Conagua trabajan a marchas forzadas para retirar toneladas de basura que mantienen en riesgo el flujo pluvial del histórico Puente de Ovando.
Este miércoles, el personal de emergencias y los trabajadores del centro comercial Paseo de San Francisco intensificaron el bombeo de agua, logrando un avance significativo en el desalojo de los niveles subterráneos.
Hasta el momento, 20 vehículos ya han sido remolcados tras pasar más de dos días completamente sumergidos, por lo que debido a la severidad del daño hidráulico, todas las unidades se perfilan para ser reportadas como pérdida total ante las compañías aseguradoras.
En ese sentido el Sótano 1 ya fue liberado, ya que las bombas de agua lograron vaciar la primera planta subterránea, sin embargo, el estacionamiento permanece cerrado al público y completamente vacío.
La atención se centra ahora en el Sótano 2, la planta más baja, donde las autoridades presumen que todavía quedan entre dos y tres unidades atrapadas bajo el agua, por lo que la zona se mantiene acordonada por seguridad.
En paralelo a la extracción de los autos, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ejecuta un operativo de ingeniería hidráulica de urgencia en el Puente de Ovando y el Bulevar 5 de Mayo.
Aunque el nivel del agua ha comenzado a descender en la zona, la densa capa de basura ha taponado los canales de desagüe ante el riesgo de que una nueva precipitación provoque desbordamientos en el área.
La densa capa de basura acumulada compacta el paso de los residuos e impide que el sistema de drenaje funcione a su máxima capacidad tras tormenta del pasado domingo 28 de junio arrastró toneladas de desechos que crearon un «tapón» en la zona.











