El sindicato mostró su desacuerdo ante el ajuste, mientras los agremiados planean declinar el aumento salarial propuesto por la empresa.
Por Patricia Rayón
La eliminación del tercer turno en Volkswagen y el despido de 786 trabajadores fue rechazado por el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW), mientras los empleados anticipan una posible huelga.
La representación sindical, liderada por Hugo Tlalpan Luna, aseguró este lunes mediante un comunicado que las plazas recortadas no formaron parte de los acuerdos pactados con la empresa durante las mesas de negociaciones realizadas en días pasados.
El SITIAVW denunció que desde el mes de mayo de 2026 presentó alternativas para atender los retos de producción, pero éstos no fueron tomados en cuenta por la directiva de la armadora.

Ante esta situación, el SITIAVW indicó que se encuentra evaluando las condiciones actuales, mientras buscan soluciones que permitan hacer frente al problema.
También, hizo un llamado a la empresa Volkswagen de México, al Gobierno Federal, al Gobierno del Estado de Puebla y a los empresarios del sector automotriz para actuar con reciprocidad y responsabilidad social, protegiendo las fuentes de empleo de la entidad.
El rechazo de acuerdos y la anticipación de una posible huelga
El despido de trabajadores provocó que algunos sindicalizados anticiparan su rechazo al convenio alcanzado entre los directivos de Volkswagen y el SITIAVW, cuya aprobación será sometida a votación el 11 de septiembre.
De acuerdo con información publicada por El Sol de Puebla, los empleados señalaron que el acuerdo vulnera sus derechos laborales, ya que el aumento del 10.04 por ciento contempla una proporción mayor a las prestaciones, del 5.7 por ciento y menos del 5 por ciento directo al salario.
Los inconformes acusaron que el recorte del personal, así como la forma en que se desarrolló la negociación contractual constituyen medidas para llevar a la base trabajadora a aceptar la propuesta, por lo que no descartan una posible huelga.
La protesta tendría consecuencias para la empresa y para los propios empleados, pues existe una fuerte dependencia económica de los salarios y de la fuente de trabajo, según lo señaló uno de los trabajadores.
Para el director de la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Juan Alberto Vázquez Muñoz, este escenario genera un nuevo foco de tensión laboral que no sólo alcanza a Volkswagen, sino también a su cadena de proveedores y servicios, con posibles efectos sobre el empleo y la actividad económica de Puebla.











