Por Luis Camacho
El reordenamiento comercial en las calles de la capital poblana se enfrenta a una compleja red de liderazgos e intereses al existir entre hasta 90 organizaciones informales operando activamente en la vía pública.
Así lo admitió César Bermúdez, director de Vía Pública municipal, quién indicó que la fragmentación y cantidad de estos colectivos representa el principal reto para los inspectores locales, quienes lidian a diario con la resistencia de estructuras.
En entrevista, el funcionario detalló la dinámica diaria a la que se enfrentan los cuerpos de control urbano, destacando que muchas de estas organizaciones muestran una postura de cumplimiento meramente temporal para evitar sanciones inmediatas.
A pesar de que el personal municipal retira puestos de manera diaria, César Bermúdez reconoció que las agrupaciones muestran una postura de acatamiento temporal que apenas dura una hora antes de volver a invadir los espacios liberados, obstaculizando las vialidades y los accesos en puntos críticos.
Sin embargo, explicó que la magnitud del fenómeno comercial en la vía pública abarca un amplio espectro de actores y liderazgos toda vez que el censo en la demarcación se tiene identificada una red masiva de comercio informal distribuida en decenas de colectivos con diferentes niveles de influencia.
Al ser cuestionado sobre cuáles son las agrupaciones con mayor presencia en las calles de la ciudad, César Bermúdez aludió directamente a los bloques tradicionales que históricamente han operado en el municipio
En ese sentido informó que algunos de los ambulantes corresponden a la UPVA 28 de Octubre, Doroteo Arango, Antorcha Campesina, por lo que han intensificado las estrategias de supervisión a través de recorridos itinerantes.
César Bermúdez reveló que los inspectores municipales se centran en atender las denuncias ciudadanas relacionadas con el bloqueo de accesos peatonales, contaminación visual y afectaciones al comercio formalmente establecido.











