Por Carlos Clemente
En Puebla capital no hay misterio. La propia autoridad ya puso nombre y apellido al problema: disputa territorial en el mercado Morelos y la colonia 10 de Mayo.
Dos grupos —La Familia Michoacana y Los Toscano— peleando la plaza.
Y cuando el gobierno reconoce eso, también admite algo más grave: el control del territorio ya no es suyo.
Cobro de piso, extorsión y narcomenudeo. Es el diagnóstico oficial.
A eso súmele los hechos más recientes: un hombre ejecutado frente a una tortillería, ataques armados a viviendas y negocios, vehículos incendiados, una joven de 19 años asesinada.
Y ayer, a plena luz del día, un ataque directo contra una mujer que cobra el piso en el mercado de ropa, dejó tres heridos, entre ellos un menor de 10 años. Dos hombres fueron detenidos.
Son los mensajes de grupos criminales en un territorio en disputa.
La autoridad dice que tienen identificados a los grupos y a los líderes. Que saben quiénes son y cómo operan. Que andan prófugos, pero operan a distancia.
Inexplicablemente la escalada de violencia luce imparable.
Hoy esa franja al nororiente de Puebla no vive bajo el estado de derecho, sino bajo reglas criminales, con miedo e incertidumbre.
La disputa no solo es entre bandas.
Es una prueba de fuerza frente al Estado.
Hasta ahora, el mensaje es preocupante. El crimen no solo resiste… avanza. @analisistv












Un comentario
Si lo sé hace algo importante en el área de seguridad el estado de Puebla se puede convertir en un Michoacán o Sinaloa, no sea que hasta el gobernador esté coludido con el narco aguas Alex ve lo que le pasó a tu igual de Sinaloa 🫣