Por Luis Camacho
En una nueva jornada de movilizaciones, decenas de poblanos marcharon desde la Avenida Juárez hasta el Zócalo capitalino para expresar su rechazo al proyecto del Cablebús impulsado por el gobernador Alejandro Armenta asegurando que no pertenecen al PAN ni operan como un bloque de oposición.
Ante los señalamientos de las autoridades estatales que buscan vincular las protestas con grupos partidistas, los manifestantes fueron tajantes al desmarcarse de cualquier fuerza política, pues el movimiento es estrictamente ciudadano.
En ese sentido, al grito de “No somos panistas ni oposición», respondieron los ciudadanos durante el trayecto, aclarando que su inconformidad nace de la preocupación genuina por sus colonias y no de una agenda electoral.
Los colectivos participantes, entre ellos integrantes de Agenda Ciudadana, denunciaron que el proyecto se intenta imponer bajo una simulación de diálogo, toda vez que las principales consignas que resonaron fueron la opacidad técnica del Cablebús.
Los manifestantes sostienen que este aspecto ha marcado el desarrollo del proyecto, lo que ha generado una desconfianza profunda entre los vecinos de las zonas que se verían afectadas por el trazo de la obra.
Asimismo, señalan que no existe un resolutivo de impacto ambiental, debido a que la empresa constructora no ha cumplido con los requisitos básicos de la Secretaría de Medio Ambiente.
La marcha que transcurrió de manera pacífica, subrayó la preferencia de los ciudadanos por la inversión en áreas verdes por encima de la infraestructura de transporte masivo.
Con el grito de «¡Armenta, entiende, queremos áreas verdes!», los poblanos exigieron que el presupuesto se redirija a necesidades ambientales urgentes en lugar de un sistema de transporte que aseguran, carece de transparencia.











