Por Luis Camacho
En una respuesta directa al incremento de la incidencia delictiva, la Junta Auxiliar de La Libertad ha puesto en marcha una estrategia de vigilancia permanente a fin de desarticular el cobro de piso y la proliferación de micheladas en la vía pública.
El presidente auxiliar, José Juan Guerrero González, alertó que la inseguridad ha mutado en la zona toda vez que la extorsión ya no es exclusiva de los comercios establecidos sino ahora a transeúntes y vendedores informales.
A este escenario se suma el repunte de asaltos en el transporte público, lo que ha obligado a las autoridades a modificar sus esquemas de patrullaje en La Libertad, obligando a las autoridades a solicitar una intervención de las fuerzas estatales y municipales.
Más allá de los delitos de alto impacto, Guerrero González enfatizó que la venta ilegal de alcohol se ha convertido en el detonante de un caos social cotidiano, pues la presencia de puestos de cerveza sin permisos ha degradado la convivencia.
En ese sentido, expuso las constantes riñas en barrios y colonias, así como reportes de personas realizando necesidades fisiológicas frente a viviendas y negocios sumado al desorden y la falta de higiene en el espacio común.
Para frenar este avance, José Juan Guerrero aseguró que se ha consolidado una fuerz conjunta con el espliegue de operativos nocturnos permanentes encabezados por la Guardia Nacional (GN), en coordinación con el Estado y el Ayuntamiento.
Asimismo informó que se han llevado a cabo charlas informativas con vecinos y comerciantes para saber cómo reaccionar ante intentos de extorsión para buscar romper el ciclo de impunidad fomentando la denuncia formal.
El presidente auxiliar afirmó que con estas medidas, las autoridades locales buscan recuperar el control de las calles y devolver la tranquilidad a una de las Juntas Auxiliares con mayor actividad comercial en la capital poblana.











