Por Redacción
La tarde avanzaba como cualquier otra en el centro de San Miguel del Puerto, en Oaxaca. Había música, conversación y un ambiente de convivencia. Nadie esperaba que, en cuestión de segundos, el ruido de las balas rompiera la calma.
Ahí, entre asistentes y sin previo aviso, hombres armados dispararon contra Francisco Fidel Gijón Vásquez, exalcalde del municipio. Cayó en el lugar. Quienes estaban cerca intentaron auxiliarlo, pero ya no había nada que hacer.
El ataque ocurrió en plena convivencia pública, lo que provocó pánico entre los presentes. Algunos corrieron, otros se resguardaron como pudieron. Minutos después, policías municipales acordonaron la zona mientras comenzaban a llegar agentes ministeriales.
Gijón Vásquez no era un desconocido en la comunidad. Había gobernado en dos periodos bajo el sistema de usos y costumbres, y su nombre formaba parte de la vida política local desde hace años. Su asesinato se suma a una cadena de ataques contra autoridades municipales en Oaxaca, una constante que no ha logrado frenarse.
Hasta ahora no hay detenidos ni una versión oficial sobre el móvil del crimen. Solo queda la escena: una reunión interrumpida por la violencia y un exalcalde asesinado frente a todos.











