La 46 Poniente: años de tolerancia, omisiones y simulación

Por Carlos Clemente

El mercado negro de autopartes robadas no sólo persiste en Puebla: se fortalece, se moderniza y opera con una tranquilidad que sólo es posible cuando la autoridad decide mirar hacia otro lado.

La zona de la 46 Poniente, conocida desde hace años como el mayor corredor de autopartes de dudosa procedencia en la entidad, hoy vive una nueva etapa de expansión, impulsada por las redes sociales y la ausencia de una estrategia gubernamental.

Ya no se trata únicamente de recorrer puestos o locales improvisados. Ahora, el negocio se mueve también por redes sociales, mensajes, grupos cerrados y pedidos “a la carta”. El cliente solicita la pieza y el vendedor la consigue. Todo se pacta con rapidez, sin controles y sin temor. La ilegalidad se ha digitalizado, mientras la autoridad sigue anclada en la simulación.

Los tres niveles de gobierno se enredan en una discusión sobre competencias, atribuciones y límites legales. Nadie asume el problema como propio. Mientras tanto, la 46 Poniente crece de manera camuflada: algunos locales cumplen con requisitos mínimos, pero la mayoría opera con mercancía cuya procedencia es, por decir lo menos, cuestionable. Es un secreto a voces que nadie quiere escuchar.

El costo de esta omisión lo pagan los ciudadanos. Cada día, en colonias de toda la capital, se multiplican los reportes de robo de autopartes y de vehículos. No es percepción: es estadística.

En 2025, el robo de autopartes aumentó 18.5 por ciento respecto al año anterior, y el robo de vehículos se incrementó 11 por ciento. Cifras que reflejan un mercado ilegal activo, dinámico y cobijado por la inacción.

Autoridades municipales reconocen que las redes sociales han catapultado este comercio ilegal. Pero en lugar de responder en coordinación y con voluntad política, optan por lavarse las manos. Así, la responsabilidad se diluye, el problema crece y la delincuencia encuentra terreno fértil.

La 46 Poniente no es un fenómeno espontáneo ni un problema nuevo. Es el resultado de años de tolerancia, omisiones y simulación.

Mientras no exista una intervención integral y coordinada, el mensaje seguirá siendo el mismo: en Puebla, el mercado negro de autopartes opera a plena luz del día y con permiso implícito del Estado. @analisistv

Un comentario

  1. Ese es un tema más que sabida, el otro tema es el de narcomenudeo que opera también en total impunidad, se requiere un gobierno que realmente tome carta en este asunto y no que siga siendo corrupto con todo lo que sucede en esa zona.
    Saludos cordiales

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