Por Redacción
Las Fuerzas de Defensa de Israel realizaron un ataque este 6 de abril contra el mayor centro petroquímico de Irán, ubicado en Asaluyé, cerca del yacimiento de gas South Pars, considerado el más grande del mundo. De acuerdo con el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, la ofensiva dejó fuera de servicio una instalación que procesa alrededor del 50% de los productos petroquímicos del país.
El bombardeo se realizó de forma simultánea a otros ataques contra plantas cercanas, lo que habría afectado hasta el 85% de la capacidad petroquímica iraní. Autoridades israelíes señalaron que el impacto económico asciende a miles de millones de dólares. Además, el gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu ordenó mantener operaciones de “alta intensidad” contra infraestructuras estratégicas en territorio iraní.
Por su parte, Irán denunció que los ataques fueron dirigidos contra instalaciones clave como las plantas de Jam y Damavand, en una zona energética crítica. La ofensiva ocurre en medio de tensiones internacionales por el posible cierre del Estrecho de Ormuz y el rechazo de Teherán a propuestas de alto al fuego impulsadas por Estados Unidos, lo que aumenta el riesgo de una mayor escalada en la región.











