Por Luis Camacho
La Red Mexicana de Franquicias (RMF) calificó la construcción del sistema Cablebús como una «pieza clave» subrayando que la modernización de la movilidad es una deuda pendiente con la competitividad de la capital poblana.
No obstante, el sector empresarial advirtió que la viabilidad de esta megaobra depende de una estrategia política fundamental, el diálogo preventivo para evitar que las protestas sociales o ambientales terminen por asfixiar la inversión.
Heber Bravo Morales, presidente del organismo, enfatizó que la entidad requiere de infraestructura de vanguardia para mantenerse competitiva, por lo que el Cablebús no es solo una solución de movilidad, sino una pieza estratégica para el desarrollo económico.
Pese al entusiasmo, la cúpula de las franquicias no ignora las fricciones que el proyecto ha generado, todo aves que reconocen que un sistema de transporte aéreo siempre provocará opiniones divididas.
Con el fin de evitar que el proyecto se detenga por amparos o protestas sociales, la Red propuso una estrategia basada en tres ejes siendo el primero de ellos crear espacios de entendimiento donde participen el municipio, el estado y los sectores sociales.
Asimismo, exhortó a las autoridades a realizar los ajustes técnicos necesarios para reducir el impacto ambiental, respondiendo a una de las principales críticas ciudadanas y asegurar que todas las dudas estén despejadas antes de entrar en las etapas críticas de construcción.
“Entonces, siempre van a existir este tipo de de temas, de gente que va a empezar a hacer este tipo de confrontaciones, y aquí lo más importante es dialogar. Seguramente se pueden llegar a arreglos”, mencionó.
El mayor temor del sector empresarial es que la falta de consenso derive en confrontaciones legales o sociales que paralicen la obra. Bravo Morales fue enfático en que la administración estatal y municipal deben garantizar un espacio de entendimiento donde se escuchen todas las voces.
Con este respaldo, la Red Mexicana de Franquicias busca asegurar que el flujo de capital destinado a la movilidad poblana no se pierda, apostando por una modernización que sea, al mismo tiempo inclusiva y responsable.










