El robot pianista fue desarrollado en Puebla en 1992 con procesamiento de imágenes y reconocimiento de patrones, mientras que el primer humanoide bípedo chino llegó en 2000.
Por Redacción
Antes de que China comenzara a desarrollar robots humanoides bípedos, en Puebla un equipo de investigadores y estudiantes ya había construido a Don Cuco “El Guapo”, un robot pianista desarrollado en 1992 en la entonces Universidad Autónoma de Puebla (UAP), hoy BUAP.
El proyecto fue encabezado por Alejandro Pedrosa y reunió a alrededor de 30 investigadores y 20 estudiantes de distintas disciplinas. Don Cuco fue construido en aproximadamente seis meses para ser presentado en la Expo Universal de Sevilla de 1992, donde comenzó una etapa de exhibiciones que posteriormente lo llevaría a otros escenarios internacionales.
Don Cuco medía entre 1.90 y 1.98 metros, tenía apariencia humanoide y contaba con cámaras en los ojos, procesamiento de imágenes, reconocimiento de patrones y capacidad para leer partituras y ejecutarlas en un piano.
Su funcionamiento estaba basado en el microprocesador HLA 9200 de 16 bits, desarrollado mediante cooperación científica de México, Argentina, Brasil, Colombia y España.
El desarrollo poblano antecedió al que fue presentado como el primer robot humanoide bípedo de China, construido en el 2000 por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa.
La diferencia colocó a Don Cuco ocho años antes dentro de esa cronología, aunque China posteriormente aceleró sus inversiones y desarrollos hasta convertirse en uno de los principales actores de la robótica humanoide.
La fama del robot poblano llegó incluso a Europa, cuando en una presentación en España, el entonces rey Juan Carlos se acercó para comprobar que Don Cuco realmente estuviera interpretando el piano. El robot también realizó presentaciones en México y otros países durante la década de los noventa.
Pero aquel desarrollo tecnológico no tuvo continuidad a la misma escala, pues el proyecto tuvo aplicaciones y aportaciones relacionadas con áreas como la medicina y las ingenierías, además de despertar el interés de jóvenes por estudiar ciencia y tecnología. Sin embargo, la falta de financiamiento y continuidad impidió aprovechar el terreno ganado durante los años noventa.
Actualmente, las piezas originales de Don Cuco “El Guapo” permanecen bajo resguardo del Museo de la Memoria Histórica Universitaria de la BUAP, de acuerdo con información obtenida de la propia institución.


Más de tres décadas después, el robot permanece como testimonio de una etapa en la que investigadores poblanos experimentaron con tecnologías que hoy protagonizan la competencia mundial por el desarrollo de humanoides.











