Por Anahí Valdez
Alrededor del 60 por ciento del impacto de las inundaciones en la entidad se debe al vencimiento de la vida útil de la red hidráulica estatal, misma que actualmente superó su ciclo operativo por un periodo aproximado de 50 años.
El presidente del Colegio de Puebla, Alberto Jiménez Merino, señaló que la obsolescencia de la infraestructura de agua potable y drenaje, sumada a la acumulación de basura en las calles, satura los sistemas de desagüe ante el registro de lluvias.
Durante una inspección efectuada en conjunto con la Secretaría de Infraestructura en la avenida 24 Sur, en las inmediaciones de Valsequillo, el organismo detectó que las tuberías de drenaje operan con sobrecarga.
Ante este escenario, Jiménez Merino puntualizó que la responsabilidad de mantener la vigilancia continua del sistema corresponde a la empresa Concesiones Integrales S.A. de C.V. y al Ayuntamiento de Puebla.
El directivo explicó que las inundaciones en la capital y la zona conurbada responden a factores históricos concurrentes, entre los que destacan la deforestación en la Malinche y cuencas aledañas, el crecimiento demográfico y la presencia de fenómenos climáticos.
Al respecto, advirtió sobre la intensidad del fenómeno meteorológico “El Súper Niño” durante este año 2026, el cual registra niveles de precipitación y viento no documentados desde el inicio de la década de 1980.
Como medida preventiva, El Colegio de Puebla elabora estudios complementarios y sistemas de alertamiento temprano para la población; sin embargo, la institución determinó que la resolución del problema estructural requiere intervenciones técnicas urgentes en la red de desagüe.











