Por Luis Camacho
En un lapso menor a una semana, el municipio de Puebla registró dos peligrosos socavones que provocaron accidentes vehiculares y la movilización de los cuerpos de emergencia.
La combinación de intensas lluvias, el peso del transporte pesado y el deterioro de la infraestructura subterránea ha encendido las alarmas por parte de la Secretaría de Infraestructura.
El caso más reciente ocurrió la noche del viernes 19 de junio en la carretera Puebla-Tlaxcala cuando un vehículo cayó al fondo de un hundimiento de considerables dimensiones.
Desde las primeras horas de ayer, personal de la Secretaría de Infraestructura del Ayuntamiento de Puebla se trasladó al lugar para iniciar los trabajos de reparación.
De acuerdo con los reportes preliminares de las autoridades, el origen de este socavón fue el colapso del sistema de drenaje, el cual se localiza a una profundidad aproximada de cuatro metros.
Este percance se suma al ocurrido apenas unos días antes, la tarde del viernes 12 de junio, en la Junta Auxiliar Ignacio Romero Vargas, en esa ocasión, las precipitaciones reblandecieron el asfalto sobre la calle Guadalupe Victoria, provocando la apertura de un hoyo de aproximadamente dos metros de diámetro.
A diferencia del incidente en la carretera a Tlaxcala, este primer socavón cobró mayores dimensiones materiales cuando un camión de volteo cargado con escombro circulaba por la zona.
El pavimento no soportó el peso de la pesada unidad combinada con la debilidad del subsuelo, lo que causó que el camión se hundiera e impactara de costado a una camioneta tipo Van que se encontraba estacionada.











