Si Lalo Rivera sale del PAN terminaría en la cárcel

Por Jesús Ramos

Eduardo Rivera no es un activo político para el PAN, tampoco lo sería para Morena, ni para MC o algún otro membrete partidista con pretensiones de vender decencia, eficacia o futuro.

Su nombre no suma, resta. Su trayectoria no inspira, alerta. Su currículum no presume logros, enumera concertacesiones y daños. Como alcalde de Puebla dejó el mismo sello que la primera vez, malos manejos financieros, deuda pública, presunciones de desvíos y una ciudad con más cráteres que la luna.

Obra deficiente, contratos cuestionables, lo suyo no fue gobierno, fue reincidencia. Y cuando quiso venderse como opción estatal en 2024, el electorado entendió que podía hacerle al estado el daño que le hizo a la Angelópolis.

Alejandro Armenta no sólo lo derrotó, lo desnudó políticamente. Lo exhibió como candidato sin calle, sin recorridos y sin conocimiento del interior del estado. Su derrota fue tan amplia que rozó el ridículo.

En el PAN lo saben, Mario Riestra así lo entiende. Lalo es una carta quemada. Más de un panista preferiría verlo hacer maletas e irse para purificar al partido. Sacudírselo sería un acto de profilaxis. Pero el problema es que nadie lo quiere.

A donde vaya, llegará con su fama de perdedor, inepto y transa. Con su pasado a cuestas. Cualquier partido que lo reciba no sumaría estructura ni votos, amasaría riesgos, escándalos y desprestigio.

Su destino es el PAN no por convicción ideológica sino por necesidad, es su último refugio, su trinchera a la impunidad, ningún otro partido le garantizaría la protección política que hoy necesita para no enfrentar tribunales e ir a la cárcel, Acción Nacional es su chaleco anticorrupción.

Eduardo Rivera se queda donde está, no porque lo quieran, sino porque si se va los acuerdos políticos de impunidad se rompen. Es un lastre para los panistas y una advertencia para cualquiera que confunda activo con pasado mal administrado.

El fantasma regordete de Miguel Barbosa le perseguirá toda la vida, fue quien lo puso en la alcaldía la segunda vez, Rafael Moreno Valle la primera, sala a quiénes concertacesionan políticamente con él, los condena a la tumba. @analisistv

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