Por Luis Camacho
La capital del estado de Puebla se consolida como uno de los epicentros con mayor incidencia en el delito de trata de personas, pues durante el año 2024, la entidad acumuló más de 210 denuncias formales por este ilícito, de las cuales cerca de 70 ocurrieron en el municipio de Puebla.
Así lo dio a conocer María Esther Ortiz, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Grupos Vulnerables quién advirtió que las cifras oficiales solo muestran una fracción del panorama real.
Lo anterior, debido al impacto de la «cifra negra», término que engloba a todas las víctimas, hechos y posibles oscilaciones en los registros que no son denunciados ante la Fiscalía del Estado.
Entre las causas principales de este subregistro en la entidad, la también regidora del Ayuntamiento de Puebla destacó la falta de visibilización y la dificultad para detectar el delito en sus fases tempranas.
Explicó que en muchos casos, los familiares de las víctimas no identifican la desaparición como un posible hecho de trata de personas además de que suele asumirse de manera errónea que la persona se ausentó de forma voluntaria o que se retiró por decisión propia con alguna pareja sentimental.
Ante la posibilidad de que las estadísticas oficiales muestren variaciones a la baja, María Esther fue enfática al decir que un menor número de denuncias no refleja de manera directa una reducción en la comisión de la trata.
Para obtener un panorama fidedigno, la regidora de Movimiento Ciudadano (MC) señaló que es indispensable implementar herramientas de medición que contemplen los casos no denunciados.
Asimismo, afirmó que se debe actualizar las metodologías de registro y mantener un flujo constante de diagnósticos institucionales que permitan dimensionar con exactitud el impacto de la trata en la capital poblana.











