La armadora suprimirá un turno de producción de Jetta y Tiguan en Puebla, mientras el SITIAVW negó haber aceptado el ajuste.
Por Patricia Rayón
La eliminación del tercer turno de producción de Jetta y Tiguan en Volkswagen de México abrió un nuevo frente con el sindicato de la armadora, luego de que el SITIAVW rechazó haber pactado el ajuste que afectará a 786 trabajadores de la planta ubicada en Puebla.
Volkswagen anunció el pasado viernes 28 de agosto la supresión indefinida uno de los tres turnos destinados al ensamble de ambos modelos, una decisión que calificó como “difícil pero necesaria” ante las condiciones que enfrenta el mercado automotriz en Norteamérica y a nivel internacional.
De acuerdo con fuentes al interior de la empresa, el ajuste alcanzará a 786 trabajadores, de los cuales 611 corresponden a bajas de personal con menor antigüedad y 175 a retiros voluntarios.

La compañía sostuvo que el procedimiento se realizará conforme al marco legal laboral vigente.
Horas más tarde, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) se posicionó sobre la medida a través de un comunicado, donde el Comité Ejecutivo afirmó que “jamás ha pactado, convalidado ni consentido despido o ajuste de personal alguno”.
El sindicato aseguró que durante las conversaciones con Volkswagen ha planteado alternativas para conservar las fuentes de empleo y evitar tanto la reducción de personal como la desaparición del tercer turno en las líneas de Jetta y Tiguan.

El ajuste ocurre en medio de la revisión contractual entre Volkswagen y el SITIAVW, donde la armadora mantiene una propuesta de incremento global de 10.04 por ciento para el personal sindicalizado, compuesto por 4.3 por ciento directo al salario y 5.74 por ciento en prestaciones económicas.
Hasta julio de 2026, Volkswagen reportaba una plantilla de 11 mil 815 colaboradores directos en Puebla, de los cuales 7 mil 049 son trabajadores técnicos.











