Chatbot Ángela, el gran engaño de Lalo Rivera y Adán Domínguez

Por Jesús Ramos

Hay farsas que se sostienen de declaraciones de prensa y otras que sobreviven mientras nadie se da a la tarea de investigar facturas y contratos. El Chatbot “Ángela” presentado durante el gobierno municipal de Eduardo Rivera pertenece a esta última categoría.

De acuerdo a la documentación que obra en poder de AnálisisTv, Ángela no habría funcionado como se hizo creer a los poblanos durante todo el periodo del 2022 al 2024, fue desactivada a la mitad del camino.

El relato oficial fue lindo y bien vendido, una asistente virtual moderna, disponible para atender quejas, solicitudes, reclamos y auxilios ciudadanos, símbolo de la Puebla digital, vanguardista, que respondería con la inteligencia artificial.

La historia de las facturas es menos glamorosa. El contrato celebrado con Tecnopolítica Servicios Digitales y Asesoría, empresa creadora de Ángela, contemplaba un monto total de 13 millones 674 mil 160 pesos, sin embargo, en los hechos jamás se liquidó ese monto.

Se pagaron seis facturas entre el periodo comprendido de octubre del 2022 y abril del 2023 por un monto total de 7 millones 483 mil 239 pesos, no hubo más pagos después. De acuerdo con los documentos revisados, quedaron pendientes 6 millones 190 mil 921 pesos.

¿Cómo podría seguir funcionando normalmente un servicio cuyo proveedor dejó de recibir los pagos establecidos en el contrato? La explicación oficial durante la recta final de la administración municipal fue otra.

Se hizo saber que Ángela dejó de funcionar porque apenas había atendido 2 mil 888 quejas y solicitudes, es decir, Lalo Rivera, Adán Domínguez, Fernando Cortés y Tonatihu Avelino Morales, estos últimos coordinadores del área de comunicación social le echaron la culpa a la ciudadanía de la muerte de Ángela.

Los documentos tienen una versión distinta. Ángela no habría dejado de funcionar porque los poblanos dejaran de preguntarle cosas. Dejó de recibir asistencia técnica, actualizaciones y pagos. Eso cambia completamente el relato del “no sirvió”.

Una plataforma tecnológica no es una estatua que se coloca en una plaza para permanecer intacta por la eternidad. Ángela necesitó mantenimiento, actualizaciones, soporte, infraestructura y alguien que pagara por ello, en este caso el ayuntamiento en turno.

Desde abril de 2023 dejaron de cubrirse las facturas correspondientes al contrato, pero públicamente se sostuvo que Ángela había operado hasta septiembre del 2024, mucho tramo de tiempo que merece ser explicado por Adán y Lalo.

¿Por qué se dejó de pagar? ¿Quién mantenía funcionando el sistema? ¿Con qué actualizaciones? ¿Con qué soporte? ¿Con qué asistencia? ¿Y bajo qué condiciones?

La información de funcionamiento del Chatbot fue falseada. Se dijo que Ángela había funcionado hasta septiembre del 2024 cuando la documentación apunta a que dejó de recibir asistencia técnica mucho antes.

Es una discrepancia que merece una explicación pública. Otro detalle. El contrato con la empresa creadora fue firmado por el entonces coordinador de Comunicación Social Fernando Cortés, y en el propio documento se reconoce a Adán Domínguez como gerente de la ciudad.

El proyecto tuvo responsables administrativos y políticos de primer y segundo nivel. Primero Eduardo Rivera, después Adán Domínguez y por último Fernando. Y en medio de ellos un contrato, seis facturas pagadas y una fuerte suma que dejó de pagarse.

¿Qué ocurrió con los casi 6.2 millones de pesos pendientes? Si el ayuntamiento contrató un servicio por 13.6 millones y únicamente pagó 7.4 millones, debería de ser explicado qué ocurrió con la parte restante del contrato o con el contrato modificatoria si existiera.

Ahí está el verdadero asunto. No fue Ángela. Fue la rendición de cuentas. Un ayuntamiento puede equivocarse al contratar tecnología, puede descubrir que un proyecto no funciona, que ese proyecto no es utilizado. Pero si no fuera así, existen clausulas en los contratos que permiten recuperar el monto gastado.

Si Ángela necesitaba que los ciudadanos conocieran sus servicios, ¿cuántas campañas informativas se hicieron realmente para enseñar a la población cómo utilizarla? Ninguna. Sólo se dio a conocer a través de una rueda de prensa y ya.

Ángela siguió viviendo en los discursos aunque, según los documentos revisados, llevaba mucho tiempo sin recibir lo indispensable para mantenerse actualizada y de ello da cuenta la cronología de los pagos a través de las facturas.

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