Por Redacción
Los presidentes de China y Estados Unidos sostuvieron una reunión de más de dos horas en Pekín, donde expresaron disposición de cooperación, pero con tensiones clave. El principal punto fue Taiwán, que China considera su territorio, y cuya situación fue definida por Xi como “el asunto más importante” en la relación bilateral.
Xi advirtió que una “mala gestión” sobre Taiwán podría llevar a un “choque o conflicto” entre ambas potencias, especialmente si Estados Unidos continúa con la venta de armas a la isla. Por su parte, Washington mantiene una postura de “ambigüedad estratégica”, sin descartar apoyo a Taiwán, pero señalando que un conflicto tendría repercusiones globales.
Además, ambos países coincidieron en que Irán no debe desarrollar armas nucleares y discutieron la importancia del estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 45% de las importaciones energéticas de China. La reunión también tuvo un enfoque económico, con la presencia de directivos de grandes empresas estadounidenses, en un intento por mantener abiertas las relaciones comerciales pese a las tensiones políticas.











