Por Luis Camacho
La estatua dedicada a la escritora mexicana Elena Garro, ubicada en la Plaza de la Democracia fue despojada por completo de su brazo derecho siendo está la tercera ocasión que es vandalizada en 2026.
Este hecho confirma que la falta de protocolos de seguridad y la indiferencia institucional han convertido al patrimonio de la capital en un blanco fácil y constante para la sustracción.
En ese sentido la pieza que rinde homenaje a una de las plumas más importantes de las letras nacionales, ha sido blanco de agresiones sistemáticas ante la pasividad de la Gerencia del Centro Histórico.
Lejos de ser un caso aislado, la pérdida de esta extremidad es el resultado directo de meses de alertas ignoradas y de un mantenimiento que quedó solo en promesas.
El deterioro y asedio que sufre la efigie no es nuevo, pero la respuesta oficial ha brillado por su ausencia pues en enero de 2026 fue robada la mano derecha de la escultura, la cual sostenía simbólicamente un libro.
Meses después la mano izquierda apareció con severos daños y marcas negras tras un fallido intento de amputación en julio de 2026 de este año, sin embargo, su reubicación frente al Edificio Carolino, continúa desprotegida.
A pesar de este historial, la dependencia municipal ha optado por la inacción ya que hace unas semanas, la titular de la Gerencia del Centro Histórico, Aimée Guerra, presumió una inversión de 500 mil pesos destinada al mantenimiento preventivo de estatuas de bronce.
Sin embargo, las reparaciones prometidas y la vigilancia efectiva continúan ausentes pues la dependencia prometió rehabilitar las figuras para los meses de septiembre y octubre.
Ante este panorama de impunidad, integrantes del colectivo Elenistas Puebla, como Diana Hernández y Moisés Ramos, exigieron a las autoridades municipales una intervención inmediata para la restauración integral de la pieza.











