Por Luis Camacho
La política de “Cero Tolerancia” del Ayuntamiento de Puebla cobró vigor luego de que el bar El Chopo fuera clausurado tras una riña que escaló a detonaciones de arma de fuego, dejando un saldo de dos lesionados y una persona bajo custodia.
Tras el incidente, la Unidad de Normatividad intervino para realizar una inspección de rutina que terminó por cerrar el establecimiento ubicado en el Centro Histórico tras detectarse irregularidades graves en los protocolos de funcionamiento.
Lo que comenzó como una discusión entre clientes en el establecimiento ubicado en la intersección de la 2 Norte y la 10 Oriente, terminó en un escenario de violencia extrema el pasado fin de semana.
De acuerdo con testimonios de los asistentes y reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la gresca física pasó a un segundo plano cuando se escucharon disparos dentro del local.
Lo anterior provocó pánico tanto de los clientes como de los transeúntes que circulaban por la zona, dónde dos personas resultaron con heridas de consideración, siendo uno de ellos traslado a un hospital por parte de paramédicos.
Sin embargo, elementos de la SSC lograron asegurar a un hombre presuntamente involucrado en la agresión armada, gracias a un cerco de vigilancia implementado en las calles aledañas al primer cuadro de la ciudad.
En ese sentido, el responsable responde a nombre de Roberto Carlos «N», de 35 años de edad ya fue puesto a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.
Ante el riesgo inminente para la ciudadanía, las autoridades municipales procedieron a la colocación inmediata de los sellos de clausura en el bar El Chopo para evitar nuevos brotes de violencia.











