Luis Camacho
El Ayuntamiento de Puebla cerrará el ejercicio fiscal en curso con un remanente de recursos estimado entre los 800 millones de pesos, una cifra que el Tesorero municipal, Héctor González, calificó como habitual y no como un «subejercicio».
En entrevista, el funcionario explicó que este saldo no ejercido corresponde a la práctica fiscal normal al concluir el año, destacando que es «inviable» que una administración cierre sus cuentas totalmente en ceros.
Héctor González detalló que la acumulación de estos recursos se debe a diversos factores operativos que impiden la ejecución de pagos antes del corte de año en las arcas del Ayuntamiento.
En ese sentido explicó que uno de ellos es que los proveedores no entregan la documentación fiscal a tiempo así como los compromisos pendientes que deben transferirse al siguiente ejercicio.
“Históricamente siempre quedan conceptos por diferentes motivos, porque los proveedores no entregan una factura, porque no se terminó de entregar el servicio, por diferentes motivos”, señaló.
El Tesorero municipal afirmó que, conforme a la normativa fiscal, estos recursos no ejercidos se consideran remanentes y son formalmente transferidos para ser utilizados en el siguiente año fiscal.
Lo anterior asegura su aplicación en proyectos y gastos futuros de la administración dónde el monto de 800 millones de pesos se encuentra dentro del rango promedio de remanentes históricos de la municipalidad.
El funcionario municipal enfatizó que estos montos no son «recursos que sobraron», sino fondos que ya están etiquetados y tienen un destino específico por lo que afirmó nos están haciendo compras de pánico para solventar los remanentes.











