Seguridad en riesgo: el tijerazo que se acerca y los alcaldes siguen sin entender

Por Carlos Clemente

Muchos presidentes municipales creen —o fingen creer— que los recursos etiquetados para Seguridad son una caja chica que pueden mover a su antojo. Los reasignan, los diluyen en gasto corriente o los desvían hacia sus “prioridades”. La evidencia está a la vista: la mayoría no tiene cuerpos de policía debidamente uniformados, equipados ni con suficientes patrullas. El saldo es obvio: municipios sumidos en crisis de inseguridad.

Aun sin conocer el resultado oficial de la evaluación que realizó la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla sobre el uso del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun), hay un hecho innegable: la mayoría incurre en malas prácticas en el ejercicio de los recursos del Ramo 33.

Y tan grave es el problema que el secretario de Seguridad, Francisco Sánchez González, tuvo que salir públicamente a advertir a los alcaldes que, si no aplican el dinero a seguridad y vigilancia, habrá recorte presupuestal.

En otras palabras: o destinan la partida a equipamiento, capacitación y vigilancia o se quedan sin recursos federales.

La normatividad es clara: al menos el 20% del Fortamun debe dirigirse a necesidades de seguridad pública, ya sea nómina, equipamiento o compra de vehículos. No hay presidente municipal que pueda decir que el tema de seguridad está controlado o que no requiere estos recursos para fortalecer sus estrategias y dar resultados.

Sin embargo, en la práctica, los alcaldes —sin distinción de partido— han convertido el Fortamun en una partida comodín. Las prácticas irregulares son tan evidentes que el vicealmirante tuvo que mandar un mensaje casi en tono de ultimátum: corrijan lo que hicieron mal antes de cerrar el año o en 2026 se quedarán sin presupuesto.

El panorama no es alentador. Lo que se avecina es la posibilidad real de que en 2026 los municipios reciban menos dinero para seguridad. Y no por capricho, sino por irresponsabilidad. Mientras tanto, los ciudadanos siguen expuestos a robos, asaltos, violencia y un cúmulo de delitos que parecen diversificarse más rápido que la capacidad de respuesta de cualquier corporación local.

Y la verdad es que el tijerazo ya se ve venir. La federación prepara ajustes, y el Fortamun no será la excepción. Ya fueron advertidos. @analisistv

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