Por Redacción
Rusia prohibió las exportaciones de diésel hasta el 31 de julio para garantizar el abastecimiento interno, luego de que los ataques con drones ucranianos contra refinerías provocaran escasez de combustible y aumentos de precios en varias regiones. La medida también aplica a los productores de combustible y busca estabilizar el mercado nacional.
El viceprimer ministro Alexander Novak reconoció que la situación es complicada y confirmó que Rusia comenzará a importar combustible durante julio para reforzar el suministro. Además, las exportaciones marítimas de diésel ya habían caído 39% en junio respecto al mes anterior, al pasar a 1.8 millones de toneladas, lo que representa una baja anual del 46%.
La decisión también impactó al mercado internacional, ya que el margen de referencia del diésel en Europa subió a un récord de 60.17 dólares por barril. En junio, Turquía y Brasil fueron los principales compradores del combustible ruso, concentrando al menos la mitad de los cargamentos, seguidos por Marruecos, Egipto y Senegal.











