Por Jesús Ramos
Hay ausencias que son mensajes políticos muy elocuentes, la de Mario Riestra en el informe trimestral de la alcaldesa de San Andrés Cholula, Guadalupe Cuautle, pertenece a esa categoría.
Mientras algunos siguen buscando explicaciones en la agenda de Mario o en sus compromisos partidistas, otros de olfato fino ya entendieron que la verdad se encuentra en los expedientes, no de Guadalupe sino de Mundo.
Seguramente el líder estatal del PAN está enterado que la cuenta pública 2024 del exalcalde Edmundo Tlatehui fue turnada en días pasados al Tribunal de Justicia Administrativa para lo que corresponda. Su ausencia fue cálculo político.
Son 317 millones de pesos cuya comprobación enfrenta observaciones. Corresponderá a la autoridad determinar, conforme al debido proceso, si existen responsabilidades administrativas o, en su caso, penales para Tlatehui, definición que todavía no existe, pero que hacia allá va.
Riestra lo sabe. Sabe que el PAN llegará al 2027 con escaso margen para cargar lastres, y su justificación se recarga en devolverle la competitividad al partido, un liderazgo del lado de la presunción de inocencia sería regalarle municiones al adversario.
No es un rompimiento declarado, tampoco una condena pública, es algo mucho más sofisticado, ser prudente, procurar no aparecer en la fotografía equivocada de lo que podría ocurrir si sancionan al esposo de Guadalupe.
En política los dirigentes no sólo respaldan aspirantes y candidatos, también administran riesgos, y hoy el mayor riesgo para cualquier partido es ser identificado con gobiernos que presumen malos manejos de los recursos públicos.
Mario Riestra entiende esa lógica, si eventualmente las autoridades concluyeran responsabilidades contra Mundo Tlatehui, cualquier imagen de respaldo de su parte sería utilizada como prueba electoral, aunque jurídicamente no significara nada.
Es por ello que el dirigente panista prefiere el silencio antes que la solidaridad con el que ya tiene su expediente depositado en el Tribunal de Justicia Administrativa.
Parece una decisión fría, quizá ingrata para algunos de sus correligionarios, pero coherente con quien piensa primero en la reputación del partido. Riestra olió los problemas que se avecinan para la pareja sanandreseña, alejarlos del partido le conviene a él y al PAN desde el umbral del 2027. @analisistv











