Por Jesús Ramos
A la reelección de Guadalupe Cuautle en San Andrés Cholula se le cansó el caballo de hacienda, el mismo con el que los profetas a modo aseguraban que la llevaría al 2027 sin lío alguno. Error. Pecado de soberbia.
Las cosas han cambiado, todavía no tiene amarrada la candidatura reeleccionista. Antes deberá cruzar el pantano interno del PAN infestado de cocodrilos, donde las sonrisas duran menos que las promesas de campaña y donde cada abrazo esconde un puñal.
En las urnas no está la primera aduana, está en la convención municipal panista, ahí donde los grupos ya se rebelaron porque la pareja Tlatehui-Cuautle no les cumplió o les cumplió a medias promesas políticas selladas ante la Virgen de los Remedios.
Cuando Mundo Tlatehui y Lupita enfrentaron meses atrás a la dupla integrada por Oscar Huanetl y Alejandra Martínez por la dirigencia municipal del PAN apenas sortearon una ventaja ganadora de veinte votos de los 600 militantes en juego, una ventaja raquítica a decir verdad.
Aquella elección dejó algo más importante que un resultado, dejó exhibido que el panismo sanandreseño está dividido y se organiza alegremente contra la pareja gobernante. “Nos vemos en la interna”, le advirtió Huanetl a Mundo.
Añada a Paco Miscoatl, no como comparsa, tampoco como relleno, sino como un actor panista con mayor estructura y capacidad de movilización que Oscar y Alejandra, así demostrado en la interna panista por la dirigencia, con ellos de oponentes es donde se les ennegrece el cielo a Tlatehui y Cuautle.
Si antes la maquinaria Tlatehui apenas ganó por veinte votos, hoy el escenario interno podría convertirse en un auténtico juicio político contra los que se creen dueños de San Andrés y del partido. En el PAN, distinto a otros institutos políticos, la reelección no se hereda, se conquista adentro para luego ir afuera a la campaña constitucional.
Mario Riestra, se dice, ya notificó a Mundo y Lupita que no puede bloquear la participación de sus adversarios, que el derecho a la reelección debe legitimarse dentro del partido, nada de dedazos ni candidaturas por decreto.
El mensaje es espectacular para la pareja en el poder municipal, primero ganen su casa, luego piensen en conservar el palacio municipal. Cuidado, las derrotas internas suelen empezar igual con operadores confiados, estructuras infladas y asesores que venden encuestas de fantasía mientras la militancia mastica agravios en silencio.
Puede haber sorpresas en San Andrés Cholula, no lo descarte, y del lado del PAN ya comenzó a respirarse ese aroma incómodo que antecede a las rebeliones internas, mismas que no pueden tomar a la ligera los Tlatehui-Cuautle. @analisistv











