Por Jesús Ramos
Claudia Sheinbaum no solo aparecerá en la boleta del 2027 para la revocación de mandato, también será la operadora principal de la elección de diputados federales y las 82 ciudades más grandes del país.
El llamado Plan B la incluye a ella, hará campaña, no por amor al ejercicio democrático, sino por una causa más terrenal y de interés presidencial, construir una Cámara de Diputados enteramente suya, una que no cuestione, que no traicione y obedezca.
En la liturgia política el poder no se comparte, ni con López Obrador ni con nadie, se asume total y plenamente. Sheinbaum elegirá sola. Sin repartir barajas, sin dar concesiones, sin permitir a los mandatarios de los estados del país meter mano en los 300 candidatos federales de mayoría relativa de la 4T.
Pero el plato fuerte no está sólo en San Lázaro, está en las 82 ciudades más grandes del país, ahí donde vive el músculo electoral y la gente hace ganar o perder a los que se someten al veredicto de las urnas.
Y sí, Puebla está en la lista, también Tehuacán, son piezas exclusivas de Palacio Nacional. ¿El método? Una mezcla curiosa entre ciencia ficción y dedazo ilustrado, la encuesta, cuyo método Morena se ha asegurado muy bien de cerrarlo con diez candados como la puerta negra para que muy pocos lo conozcan.
Al final del día no basta con ser conocido para ser candidata o candidato, sino reconocido por la presidenta para obtener su confianza. Tampoco basta con querer, hay que pertenecer a su círculo de reconocimiento para que sepa lo que puede obtener de los prospectos.
Así, los futuros 82 alcaldes de las grandes ciudades donde habrá elecciones el año entrante no le deberán el cargo a sus estados, ni a sus estructuras locales, se lo deberán a una sola persona, y eso en política, lleva el nombre de lealtad vertical a la Ejecutiva de la nación.
Dos docenas de morenistas sueñan con relevar a Pepe Chedraui, el grueso sin el género necesario para entrar en zona de competencia, pues de no ser Pepe en necesidades de reelección de Sheinbaum, será mujer la abanderada.
Resulta enternecedor leer análisis que enumeran a diestra y siniestra candidatos para la capital poblana como si se tratara de una competencia legal, pareja, equitativa y abierta, como si el mérito importara, como si la política no fuera en el fondo un ejercicio de selección desde arriba con aplausos desde abajo. @analisistv











