Por Carlos Clemente
Hay señales que anuncian algo más grave que una ola de robos. El corredor Puebla-Esperanza ya no sólo es una de las rutas más peligrosas para el autotransporte, hoy comienza a convertirse en un territorio donde el Estado pierde la capacidad de hacer valer la ley.
Al menos cien robos de tractocamiones han ocurrido en lo que va del año. La cifra es el retrato de una crisis que se normalizó mientras millones de pesos desaparecen sobre el asfalto y las bandas criminales fortalecen su operación.
Pero lo verdaderamente alarmante ocurre después del asalto.
Cuando los delincuentes utilizan mujeres y niños para bloquear operativos, cuando reparten parte del botín para convertir a pobladores en escudos humanos y cuando las corporaciones deben retroceder ante barricadas organizadas por quienes protegen a los criminales, el problema dejó de ser exclusivamente de seguridad. Es un desafío abierto al Estado.
Lo ocurrido el pasado sábado en San José Cuyachapa lo exhibe con crudeza. Mientras las autoridades intentaban recuperar un tráiler rastreado por satélite, el operativo fue neutralizado por bloqueos. El resultado fue demoledor: no hubo detenidos y, en medio del caos, los delincuentes todavía tuvieron tiempo de robar otra unidad.
Más preocupante aún es que las propias autoridades reconozcan que existen zonas donde ingresar implica enfrentar a la comunidad antes que a los delincuentes.
Hoy por hoy, la Guardia Nacional no pude entrar al municipio de Esperanza -dicho por el propio secretario de Seguridad, Fracisco Sánchez- por la reacción de confrontación que genera con la población.
Cada tractocamión robado representa pérdidas cercanas a los 12 millones de pesos, de acuerdo a información de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
Sin embargo, el costo más alto es la confianza perdida, en la economía golpeada y la percepción de que hay regiones en la entidad donde el crimen impone las reglas.
Luego de la reunión entre empresarios y transportistas con la Fiscal Idamis Pastor y autoridades de Seguridad, se esperan resultados concretos.
Puebla no puede acostumbrarse a que las carreteras sean tierra de nadie. @analisistv












Un comentario
Haber cuando realmente toman cartas en este asunto ya pasan los días, semanas, meses y años
Y nada más sin promesas las que saben dar por resultados nada más no