Pável, Julio y Polo sabían que explotaría la bomba en Acatlán de Osorio

Por Jesús Ramos

En política hay bombas que explotan por accidente y otras que estallan por guardar silencio, como en Acatlán de Osorio, donde la onda expansiva alcanzó dimensiones estatales y nacionales cuando los regidores formalizaron la solicitud de revocación de mandato de la alcaldesa Guadalupe Bárcenas.

Resulta interesante escuchar las declaraciones del líder del Congreso del Estado Pável Gaspar anunciando que analizarán el caso con responsabilidad y apego a la ley. Suena bien. El asunto es que desde tres meses atrás sabía que eso pasaría.

La crisis de Acatlán no nació ayer, no apareció de repente como una tormenta veraniega, tuvo avisos, señales, denuncias y advertencias suficientes para prevenirla mediante la intervención oportuna.

Cuatro presidentes auxiliares se presentaron ante el Legislativo local para denunciar el trato déspota y autoritario que recibían de la presidenta municipal, los documentos están en poder del secretario general Julio Leopoldo de Lara, tiene él las pruebas del origen de una crisis que creció progresivamente.

Los auxiliares denunciaron que para recibir apoyos mensuales de apenas 10 mil pesos destinados a las necesidades de sus comunidades tenían que entregar facturas de lo que fuera, igual acusaron que les fueron arrebatados cobros por permisos, servicios y trámites que tradicionalmente ayudaban a paliar el funcionamiento de sus juntas auxiliares.

Fueron despojados de herramientas básicas para gobernar sus comunidades y condenados al abandono administrativo. Nada de esto era secreto, Pável Gaspar lo sabía, Julio Huerta, presidente de la Comisión de Gobernación también estaba enterado y Polo de Lara tiene escondidas en algún cajón de su escritorio las quejas.

Nadie hizo nada, nadie llamó a las partes, no se abrió ninguna investigación, que no nos venga ahora con que investigará a fondo apegado a la ley cuando siempre supo del desastre de la alcaldesa. El Congreso del Estado tiene la vieja costumbre de ignorar los problemas mientras son pequeños para después declarar a la prensa soluciones jurídicas siendo catástrofes.

La solicitud de revocación de mandato contra Guadalupe Bárcenas podrá o no seguir su curso legal, eso corresponde al Legislativo, lo que queda claro es que ella no fue la única que falló, erró por igual Pável, Polo y Julio por esperar en silencio a que explotara la bomba nuclear. @analisistv

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